Luz prendida

Desde el día de tu partida he tenido que dormir acompañada. Ya sea por la luz o el calor de algo más poeque sino no soy capaz de pegarel ojo en toda la noche. La soledad mezclada con la penumbra me aterra. Irónico teniendo en cuenta que nunca hemos pasado una noche juntos y que tu eras la luz que me hacía compañía. Eras como esa pequeña lámpara que le ponen a los niños cuando tienen miedo a la oscuridad. Eras mi lamparita que iluminaba para que yo no me sintiera sola. La lamparita que espantaba a los demonios que habitaban bajo mi cama. Eras esa lamparita que evitaba colapsar de terror. El fino hilo que evitaba mi caída. Pero, ¿que haces cuando te apagan la lampara que te hacía compañía en tus noches dolorosas?

Comentarios